Discurso pronunciado por el licenciado Rafael Anaya González, Director General de la Universidad Don Vasco, el 26 de febrero de 2010, en la ceremonia de graduación de la generación 2005-2010 de la Escuela de Informática.

   
    Miembros del presídium.
Apreciables padres y familiares que nos acompañan.
Muy queridos jóvenes.

En estos actos de graduación la Universidad suele dar algunos mensajes. Uno que habla de las responsabilidades específicas que ustedes tienen como profesionistas. Qué es lo que deben seguir haciendo, además de este gran esfuerzo que ya realizaron durante varios años. Qué más tienen que hacer, cómo lo tienen que hacer, qué actitudes, cómo deben responder a lo que la sociedad espera de cada uno de ustedes. Este mensaje ya se los dio el licenciado Martín Sánchez Padilla. Podemos dar otro mensaje que va más a lo íntimo, a lo profundo, a los anhelos y a las aspiraciones de la persona humana como tal. Algo que se refiere a su vida moral y espiritual.

Cada uno de ustedes, como cada uno de los que estamos aquí presentes, hemos sido llamados a la vida, a la vida natural y hemos sido llamados a una vida de entrega. Hemos recibido o se nos ha ofrecido el don de la vida y el don de la fe.

La vida, que se nos ha dado, se nos ha dado con un propósito, con una razón de ser. Se nos ha dado para que la disfrutemos, pero haciendo con ella el bien, no para hacer el mal, no para perjudicar a otras personas, sino para ayudarlas, para apoyarlas. Y la vida de la fe, es aquella que significa que Dios nos invita a creer en él, a poner toda nuestra confianza en él y nos ofrece una recompensa: que no sólo podremos ser felices en esta vida, sino que esta felicidad se prolongará eternamente en el cielo, en su compañía.

Existen personas que responden a estos llamados con entusiasmo de verdad, con toda sinceridad; y existen otras personas que dan una respuesta débil, blanda y hay otras más que de plano prefieren no responder.

Y a propósito de estas personas que dan una respuesta sincera, auténtica, robusta, quiero hablarles muy brevemente de una de ellas. Me refiero a nuestro rector, el padre José Luis Sahagún quien falleció el sábado pasado a la media noche.

Él respondió con gran generosidad al llamado que Dios le hizo a la vida; amaba la vida y utilizó la vida para hacer siempre el bien, siempre el bien; y también dio una respuesta robusta al llamado, a la invitación de Dios a creer en él. Tenía una fe profunda, profunda, que alentaba otras actitudes extraordinarias de este hombre.

Él cultivó su inteligencia con el propósito de descubrir las maravillas de la creación de Dios y con el propósito de ser luz y guía. Fue luz para todas aquellas personas que se acercaron a pedirle un consejo, una orientación; y cultivó su corazón para entregarlo a sus semejantes, para amar sincera, verdaderamente, profundamente a sus semejantes. Esto se manifestaba en su generosidad en su desprendimiento, en su entrega total, en el cuidado que tenía de no lastimar a nadie. Fue un hombre delicado, fino, siempre amable, siempre bondadoso.

Indudablemente que deja huellas muy profundas en esta institución, de su capacidad de servir, de su entrega, de su generosidad. Deja una estela imborrable de amor, de entrega, como ya he dicho.

El padre José Luis Sahagún era un hombre limpio de corazón, un hombre sencillo, un hombre sabio, inteligente, que espero nos siga iluminando aquí en la Universidad Don Vasco.

Jóvenes, para su realización personal, ¡qué provechoso sería dejarse conducir, dejarse contagiar por este espíritu generoso, por este hombre ansioso, deseoso de hacer el bien!; esta Universidad Don Vasco existe gracias a él. El padre José Luis Sahagún y el padre Gonzalo Gutiérrez fueron los iniciadores de esta obra que creemos ha dado muchos frutos a la comunidad.

Jóvenes yo también los felicito de todo corazón por los esfuerzos que hicieron, por los frutos que ahora entregan, particularmente por lo que dijo aquí su director, que fueron una generación particularmente responsable y cumplida.

Que Dios los acompañe.

     
 
 
 
 
 
 
 
 
             
               
     
      © Universidad Don Vasco A.C. Todos los Derechos Reservados 2010. | Página Actualizada el 05.03.2010.